Una tarde en Montjuic

paulasanchez Por paulasanchez El 27 de julio de 2012

Barcelona, la Ciudad Condal, conocida por todos en mayor o menor medida guarda un aire especial para quien la pretende descubrir sin el estrés del turista, sin las prisas de aquel que todo lo quiere ver… pero no tanto disfrutar.

Por eso, el pretender mostrar la cara más atractiva para el viajero más real será nuestro objetivo. No queremos entrar en detalles, la idea se aleja del concepto de ser un texto guía sobre la ciudad. Nuestro objeto es dejar algunas ideas sobre cómo disfrutar al máximo una ciudad lleno de magia, de encantos, de secretos,…

De hecho, pocas formas de descubrir el Parque Güell, por poner un ejemplo, mejores que con la parsimonia de quien pasea por sus caminos, quien se sienta a disfrutar de la puesta de sol desde un banco, de aquel que busca sumergirse sin prisas hasta el último de sus rincones.

Y esto sería aplicable a muchos otros rincones inmersos en ese áurea tan especial que recorre infinidad de rincones de la ciudad. Una recomendación personal para degustar a fondo los encantos de “barna” gira en torno al más que famoso Montjuic, en concreto en sus jardines. El entorno de esta colina está lleno de jardines muy peculiares, con un encanto tan especial que hace que pasar la tarde paseando entre sus plantas, árboles y arbustos nos acojan entre sus ramas meciéndonos en una calma natural única.

Como no, no podemos dejar de lago el disfrutar de unas horas en alguna de las playas, preferentemente en algún punto tranquilo, algo sencillo si no estamos en los principales meses de sol. Hay quien dice que una de las cosas más relajantes que existen es el sonido de las olas del mar, y la verdad es que comprobarlo es algo increíblemente recomendable.

Desde luego, llegar con nuestro vuelo a Barcelona y encontrar uno de estos puntos de calma y relax no está en absoluto reñido con descubrir los puntos más populares y masificados. Sin embargo, a buen seguro que estas otras formas de ver la Ciudad Condal son las que mejor sabor de boca nos dejará.

Bienvenidos a los viajes del relax, dí adiós a los viajes express en los que se olvida hasta lo que visitamos.